ÚLTIMO DÍA POR CARDEÑA


Hemos dormido poquito, los compañeros de Lugo madrugaron bien temprano porque nos contaron que tardaban en autobus unas 12 ó 13 horas, casi nada. Mañana les han dicho que el que quiera que no vaya al cole, que se quede descansando en casa.

Rapidito hemos recogido las habitaciones, las sábanas las hemos hecho un rebullo y al suelo y los edredone bien dobaldos y puestos encima de la cama.

La recogida de las maletas ha sido otro tema a parte, como se ha podido (literalmente) hemos conseguido meter TODA la ropa y TODOS los regalos. Ha sido un duro trabajo. Una última revisión por si nos dejábamos algo y abajo a desayunar. Un vaso de leche de cola-cao bien caliente nos sentará bien, parece que fuera hace frío y está lloviendo.

En la plaza ya nos esperaba el conductor del autocar, colocación de las maletas y todos para arriba. Abrochados los cinturones damos la salida rumbo a casa.

La primera hora de bus fue muy relajada, casi todos nos echamos una cabezadita. Luego la cosa se fue animando otra vez.

Sobre las 13h llegamos a Madrid, concretamente al distrito de Usera donde a nuestros compañeros les esperaban sus padres. Una última despedida y listos para Atocha. Íbamos muy bien de tiempo.

Un bocadillo para comer con un batido COVAP, de nuevo, unas cuantas compras improvisadas, para mamá, el abuelo,… y con las maletonas acuestas nos fuimos a la segunda planta; donde salen el AVE.

Aprendimos cómo se localizaba nuestro número de AVE en las pantallas y con ello la vía a la que teníamos que acudir. Nos hicieron el control de maletas y bajamos al andén.

Con muchisíma puntualidad el tren salió a las 15:30 horas y en una hora y media ya estábamos en Zaragoza. Nos esperaba lo mejor; los abrazos con los papás. Muchos teníamos unas ganas terribles de verlos.

Ha sido una experiencia inolvidable.

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